Hasta siempre Don Emilio “Cococho” Álvarez
Partiste Cococho para ese viaje sin regreso, pero nunca te iras de nuestros recuerdos. Te conocí cuando muy joven llegaste al Parque Central. Tu figura esbelta, tu eterna sonrisa, tu andar candombero con tus rodillas juntas casi en punta de pie, nunca pasaba desaparecida. Te veo con aquellos guantes de cuero que te compraste con los primeros pesos cobrados.
Cuando empezaste en 1º, me parece verte de espalda cada vez que se ejecutaba un penal en tu cuadro, como de cábala para que viniera el gol ansiado. En el Estadio, al producirse un córner a favor, al grito de Cococho!, Cococho!, corrías al área contraria para cabecear con tu esplendida altura y así poder aportar algo mas al club de tus amores. El barrio de Villa Dolores te tuvo siempre de “vecino famoso”. En tu retiro, era común pasar por la Avenida Rivera y verte sentado en la puerta de tu casa siempre con la mano en alto y tu eterna sonrisa saludando a todos los que de los ómnibus, autos y de a pie te gritaban "Cococho" y te saludaban siendo tricolores o adversarios. Pues más allá de eso, fuiste celeste, y todo el mundo te quería.
Ahora ya no te veremos, pero tu enorme figura siempre estará allí sentada. Tus hijos y nietos siempre nos darán un vuelco al corazón pues heredaron tu prestancia moreno - tricolor inolvidable. Pienso que ahora estarás en el área chica de los cielos junto al golero que te acompaño muchos años y se nos fue también a volar quien sabe en que arcos. Sosita y Cococho en paz descansen.
VIEJA TRICOLOR