
Domingo de asado.
Allí me encontraba en el galpón encendiendo el fuego.
Mi nieto rondaba el lugar , en sus principios de asador, ayudando con algunos palitos para el arranque. Tengo unas láminas colgando en las paredes y se quedó mirando una…
-Abuelo, ¿quién es ese señor que usa lentes redondos?
-John Lennon mijo, uno de los Beatles, pero más que eso fue un símbolo de toda una generación...
- Bicles? Son esos que le gustan a papá?
-Claro! A tu papá y a mí! ¿Y a ti? ¿Que te parece? Te voy a mostrar una canción… Déjame que arregle acá el tocadiscos así escuchamos algo.
Desempolvé un poco el cajón y extraje un hermoso disco de pasta, bien cuidado. Abrí la “vitrola” y puse el tercer surco: All you need is love.
Mi nieto escucho unos segundos. Luego vi que su piecito comenzaba a acompasar el ritmo. Unas estrofas más y comenzaba a moverse al compas del sentir de la música, esa que te contagia, te imanta, te llega sin saber siquiera lo que están diciendo. La magia que nunca muere, ni pasa de moda, que sueña, que crea vientos que tanto amainan en estos días...
- Te gusta?
- Claro, es más lindo que bola 8! Pero no entiendo lo que dice...
El fueguito empezaba con sus chirreos y mi mente viajaba un poco cerca, un poco lejos… Allí donde los recuerdos flotan, en el rincón de lo de “uno”. Bola 8… Mi nieto escuchando Beatles… La familia … Asado...
No tengo dudas, que hoy en día la etapa Beatles, sea una fase de la adolescencia. No conozco a nadie de mis alumnos de este siglo XXI que no se sientan identificados en potencia por Los Beatles o su legado por más que se ignore el origen. Pero encontré en mis muchas observaciones que Lennon, marca una continuación filosófica distinta a sus pares luego de la disolución del grupo.
John Lennon fue el líder y se constituyó en un ícono cultural que influyó sobre millones de jóvenes en la segunda mitad del siglo XX y perdura hoy sin dudas, dejando un legado histórico muy importante.
Fue una persona controvertida, estuvo ligado a numerosas tendencias culturales y fue una de las grandes voces pacifistas; incluso fue vigilado muy de cerca por la CIA ya que llegó a ser considerado peligroso para los intereses del gobierno de Estados Unidos.(¡?!?)
Tan peligroso que un “loco”, por no obtener un autógrafo(¡?) lo asesinó en la entrada de su domicilio sin compasión.
La duda nos queda: ¿loco o sicario? Ya no importa eso.
Lo importante es lo que nos dejó colgado en el diapasón de las guitarras.
En un curso en el Museo Blanes sobre la Música Popular uruguaya, llegamos a la conclusión que desde la década del 60 hasta nuestros días, la presencia de Beatles llevó a disparar cambios que si bien fueron dispares culturalmente fueron mecha de una revolución musical que no solo en nuestro país se realizó. Pero entre las conjeturas, convergíamos que la figura de Lennon deja hondas huellas en la formación de lo que plasmamos hoy culturalmente.
Tal vez un caminante sin camino. Ese caminante que divagó en pentagramas para plasmar su pensamiento en música en versos que dicen mucho.
Hemos hablado con músicos de esta ciudad y ninguno deshecha la irrefutable verdad de que Beatles y en especial Lennon en toda su extensión como ser humano, marca un camino, un estilo, una revolución socio músico cultural que permanece en los jóvenes de este 2010.
He aquí la opinión de uno de ellos:
En ciudades más conservadoras como a veces suelen ser las del interior de un país como el nuestro, la influencia Beatles-Lennon se dejó sentir.
Al principio como moda y de a poco como forma de expresión de vida, especialmente en los músicos que fueron quiénes más rápido se acercaron al pensamiento de John.
Las actitudes de Lennon frente al arte, la política y la sociedad de las décadas 60-70 marcó el camino de quiénes querían hacer de la música una trinchera desde la cual batallar para cambiar, al menos un poco, el mundo en qué estábamos viviendo. La realidad de los jóvenes europeos y norteamericanos de aquellos años, estaba siendo sacudida por un efervescente deseo de cambio que desde otros puntos de vista y por motivos diferentes, se aunaban con los jóvenes de una Latinoamérica vapuleada por distintas dictaduras.
El pensamiento de Lennon era una inyección al deseo de expresión sin ataduras que proponía. El Lennon solista, ya sin los otros tres famosos, reflejaba en la música lo que sin miedo hablaba a los cuatro vientos.
Pedía cambios y libertad y eso dejó semillas que hasta el día de hoy siguen dando sus frutos. Musicalmente se atrevió a más, incluso cuando después de varios años de no grabar, al volver a hacerlo, dejó explícitamente demostrado que retornar a sus raíces musicales, fue como beber de un manantial que nunca deja de evolucionar, pese a su simpleza.
John Lennon podría haberse contentado con ser el Beatle famoso y rico y al igual que Elvis, desde su irreal mundo de fama, seguir siendo una estrella, pero prefirió ser él mismo aunque lo tuviera que pagar con su vida.
Mirar hacia la figura de John, es ver a un gran ser humano lleno de virtudes y defectos que al fin en un día expuso al mundo sin falsos pudores.
Como adormecido en pensamientos, mecánicamente agilizaba el trajín de la parrilla.
Iban y venían saludos.
La carne ya estaba puesta e iba marchando lenta y segura.
El aperitivo rondaba la mesa familiar.
Mi nieto le decía a su padre: - El abuelo me enseño los Bicles! Cuando vengan a la Unión, ¿me llevas a verlos?
Un lagrimón de abuelo, recorría mi mejilla y se estallaba en la ceniza del parrillero candente...
Rescatando algunas frases
“Si tomáramos el poder , tendríamos la tarea de limpiarla de burguesía y de mantener a la gente en un estado mental revolucionario.”
“Defiendo la revolución en nuestras cabezas.”
“No podemos tener una revolución que no involucre y libere a las mujeres.”
Ana María Martínez