PROPUESTAS DE UN PINTOR CAROLINO: Fabián Rivero
Estaba fresca la tarde y la puerta llamaba acompasadamente. Con su mochila al hombro se presentaba Fabián Rivero. Artista, pintor de estos pagos, nos consultaba sobre proyectos culturales que se han plasmado en departamentos como Montevideo. Pero más allá de su inquietud que trataremos en el próximo número, nos brindó la posibilidad de conocer al artesano del pincel que porta en su figura y sus
inquietudes que comienzan a plasmarse, en parte, en esta ciudad.
Aprendí la técnica con Ángel Tejera que dictaba clases en Maldonado. Creo que más allá de tener un buen maestro el cual nos guie en el camino del aprendizaje , debemos tener un “guía” de lo interno. Ese interno que nos expulsa los sentimientos, nuestros estados de ánimo, las vivencias a través de el pincel y se plasma en lienzos y papeles. Lo importante es aprender a “expulsar” para luego buscar la composición de lo ocurrido. Veo que grandes pintores vuelcan su experiencia en sus alumnos. Éstos adquieren en su inmensa mayoría el “molde” de quien les educó. Mi modesta opinión es que debería ser más libre, más autodidacta, más espontáneo. Tejera me marcaba lo que no tenía que hacer. Eso te permite desarrollarte desde dentro, aplicando sin saberlo en primera instancia la técnica. Si tuviera que hablar de un modelo realista me vuelco a Federico Sáenz, que vivió 22 años y murió en España, de Garzón me encanta Reinaldi.
La composición es la base de la creación. Mis
obras son en su mayoría hechas con una base de acrílico y óleo. Hablamos con Janet García, propietaria de Almacén 1890, quien expone y pinta, que lo que nos haría falta en San Carlos, más allá de la muy buena escuela que nos brinda la Casa de la Cultura, es que el pintor encuentre las vías para crear el lenguaje que lo identifica mediante talleres libres alternativos, que puedan alimentar su “mundo”.
En San Carlos existe un importante movimiento muralista, como los hay en toda Latinoamérica y el mundo. Artistas como Diego Rivera, Davis Alfaro Siqueiros, son bastiones del Muralismo en Méjico y reconocidos sus trabajos a nivel universal. Hoy por hoy, en estas latitudes, los muralistas uruguayos casi están en la “clandestinidad” y creo que hay maneras de colaborar con la cultura para crear obras públicas en lugares públicos que enaltezcan la belleza, conservando la identidad y el arraigo de los pueblos. Puntualmente, se ha logrado un acercamiento sobre esto en la Escuela Pública Nº 8. Por intermedio de la Sra. Directora la cual tiene un proyecto llamado “Vida Sana” que vuelca su contenido en mejorar la alimentación de los niños. Fuimos invitados a pintar el comedor o uno de los muros internos del patio bajo la técnica de Stensil. Con la colaboración de los niños en sus ideas y los muralistas carolinos, esperamos plasmar un inicio de actividades que sean reconocidas por la población. Podemos ver en Nuestro Hospital Alvariza sin ir más lejos, los muros pintados por Páez Vilaró. Existe buena creatividad de artistas carolinos para embellecer nuestra ciudad. Demos la oportunidad que los nuestros embellezcan lo nuestro...